Augen zu und durch, se utiliza acá en situaciones como la que viví en la última semana. Vendría a ser un Cerrá los ojos y pa delante...
Sábado 1.08.09 21:30 Hs.
Estoy entrando en la camilla al quirófano.
Me recibe el anestesista que demuestra hasta menos ganas que yo de tener que estar un sábado a la noche ahí. Me parece que lo interrumpí en algo más interesante. Hubo un intercambio de miradas entre él y yo, nos dejamos en claro que ninguno de los dos quería estar ahí.
Te acompaño en el sentimiento, golpecito en la espalda y a seguir con los formalismos.
Ya está todo dispuesto, el cirujano acaba de llegar, otro al que interrumí en este sábado de verano a la noche.
El anestesista mientras con una mano me inyecta y me endroga me susurra, cual terapista ayurvedista zen, respirá hondo, relajate, pensá en cosas lindas, tranquila.
En ese momento, debo confesar, mi umbral de buen humor estaba muuuy bajo, y este pseudo profesor de yoga me indignó, a tal extremo, que el último pensamiento que tuve antes de hundirme en algo de lo que después me costó salir, fue, que embole, si ahora palmo lo último que escuché fue a este tipo ...
Obviamente, si estoy aquí sentada escribiendo es que todo salió bien, volví a casa hace un rato, sin apéndice, con la panza llena de grampas y el anestesista ese sábado a la noche volvió de donde tuvo que irse de emergencia totalmente convencido que es un crak en clases de relajación.
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jueves, 6 de agosto de 2009
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